Si estás buscando algo sencillo, te recomiendo lo que se llama "jabón de Castilla" y que utiliza aceite de oliva.
De entre las muchas recetas que aparecen por Internet, una de las más fiables es ésta:
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En una olla metálica, disuelves 42 gramos de sosa cáustica (hidróxido de sodio, NaOH) en 250 mls de agua. La sosa te la venderán en estado sólido, en forma de lentejas, utiliza una cuchara de madera para remover y notarás cómo se desprende calor al ir disolviéndose. Por supuesto, evita el contacto de la sosa con la piel o los ojos porque es peligroso.
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Poco a poco, vas añadiendo 250 mls de aceite de oliva, de la botella que tengas por la cocina.
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Si cuando hayas acabado de verter el aceite, la mezcla no solidifica sino que sigue más líquida que líquida, continúas pero añadiéndole un poco de calor; lo mejor es hacerlo en los fuegos de la cocina y así vas regulando el calor según veas que hace falta. En una hora, hora y media, deberías tenerlo listo.
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Una vez que la mezcla es una pasta y no un líquido, la echas sobre unos moldes de madera; por ejemplo, sirven cajitas de madera de las que venden en los "todoa100" una vez eliminadas las tapas y las bases. Y, esto es importante, lo dejas reposar sobre papel absorbente y al aire libre (dependiendo de la climatología, en un par de días debería estar listo) para eliminar bien el líquido sobrante.
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Ten en cuenta que este tipo de jabones, aunque limpian fenomenal, huelen mal y sacan poca espuma. Para contrarrestar el olor, lo mejor es añadir algún tipo de esencia de romero, limón o lo que te vendan; y para conseguir algo de espuma, en lugar de echar 250 de aceite de oliva, utiliza sólo 200 mls. y el resto lo completas con aceite de coco (que te lo venderán sólido).
respondido
27 May '12, 05:32
computerchem...
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